¿Cómo llega la gasolina a una estación de servicio?

La respuesta al título de este artículo podría ser tan sencilla como que un camión va cada poco tiempo a rellenar los depósitos de una estación de servicio en Santa Cruz de Tenerife, aunque en este caso queremos ahondar un poco más en este aspecto.

Así llega la gasolina hasta la estación de servicio

Lo primero que hay que hacer, es extraer el petróleo de un yacimiento, puede ser en la profundidad del mar, en una bolsa de petróleo descubierta en regiones polares o incluso en un desierto, como los del Golfo Pérsico, por ejemplo.

Tras ello, el petróleo debe llevarse a una refinería donde el petróleo pasa por un variado número de procesos que hacen que lo que en su momento era un líquido muy espeso, negro y pegajoso, ahora se haya convertido en gasolina o gasóleo.

Ahora, podíamos pensar que ya se puede llevar directamente a las estaciones de servicio, pero no, el combustible va directamente a las plantas de procesamiento de las principales marcas del mercado, pero... ¿por qué?

La razón del por qué se pasa por esta parte en el proceso es porque en estas plantas, cada marca incluye sus propios aditivos al combustible. Cada marca utiliza los suyos propios y es un completo secreto, por lo que se puede decir que nadie conoce qué clase de aditivos incluye cada marca en su gasolina o gasóleo.

Una vez se hayan incluido todos esos aditivos, ya se pueden llenar los camiones cisterna y enviarlos directamente a las estaciones de servicio para rellenar los depósitos con los que cuentan.